Nebbo ya está en pie. Hemos preparado el hotel de arriba abajo: miles de muebles en el catálogo, ropa para dar y tomar, y salas esperando a que alguien las llene.
Lo que viene ahora depende de quien entre. Monta tu sala, invita a quien quieras y cuéntanos qué echas en falta: esto se construye sobre la marcha.
Nos vemos dentro.